A raíz de la entrada “73.6% of all Statistics are Made Up” en Both Sides of the Table (que recomiendo leer hasta el final), se me ha ocurrido escribir todos aquellos pequeños trucos que yo utilizo cuando trabajo con números.

La lista de ideas, sin ningún orden de importancia ni criterio, es:

#1. Diferenciar hechos de opiniones
Esto es clave. Mucha gente expresa ideas que son opiniones suyas o de otros, pero que no son hechos. Los hechos está soportados por evidencia, por argumentos. Cuando alguien te presente una conclusión, esté basada en números o no, no te canses de preguntar: “Eso que afirmas, ¿es un hecho o una opinión?”. Si te responden que un hecho, pídele que te muestre la evidencia que justifique esa conclusión. Te vas a quedar sorprendido de la cantidad de gente que presenta como hechos cosas que son opiniones (habitualmente, no son ni suyas propias, sino que las han escuchado en algún sitio y se dedican a repetirlas).

#2. Existen dos tipos de datos: los que no se ven influenciados por el dinero y los que sí lo hacen
A la hora de comparar números de una serie donde los datos tienen un componente de “dinero” (habitualmente el precio), como podría ser los ingresos de una empresa, es fundamental deflactar esos datos para que los datos sean comparables entre sí. Si no lo haces, estás corriendo el riesgo de cometer un error en su interpretación. En el caso de series donde los datos no están influídos por el precio (por ejemplo, la actividad mensual realizada por un médico en su consulta) no es necesario.

#3. Utiliza el sentido común: lee los números
Por ejemplo, en las extrapolaciones, (por ejemplo entre España y Cataluña) es importante que se guarden las proporciones. Por ejemplo, no es posible tener datos reales de 100 neumólogos en España y estimar (a través de entrevistas, por ejemplo) que en Cataluña hay 95 neumólogos. No tiene mucho sentido pensar que casi todos los neumólogos de España están en Cataluña…

#4. Desconfía de dos números que son exactamente iguales
A la hora de explotar datos (promedios y esas cosas), si te salen dos números exactamente iguales, revisa tus cálculos: probablemente has cometido un error.

#5. Es fundamental verificar la información
Lo que aparece en las búsquedas en Google no es “La Verdad”. Que aparezca en Google en las primeras posiciones no es un indicador directo y absoluto de que es correcto. Siempre me ha gustado la cita de Leon Brunschvicg: “Creer o verificar, la alternativa es ineludible”. No entiendo en virtud de qué, pero “material is perceived as factual merely because it is on a computer screen“.

#6. Cuestiona tus supuestos, independientemente de su origen
La toma de decisiones puede ser desastrosa si aceptas supuestos como un dato cierto, sin analizarlos.

#7. Las muestras han de ser representativas
Una muestra es un subconjunto de la población. La principal razón para trabajar con una muestra es el coste: es mucho menos costoso trabajar con una muestra que con toda la población. Una muestra es sólo una herramienta que se utiliza para aprender algo sobre la población. Pero esa muestra ha de ser representativa, tanto en volumen como en su composición. Por ejemplo, respecto al volumen, no se puede sacar conclusiones de un estudio que tiene una muestra de 5 pacientes. Respecto a la composición, no se puede sacar conclusiones de un estudio sobre la penetración de internet a partir de una muestra realizada sólo a estudiantes universitarios.

#8. Pregunta por la fuente de los datos
Es importante quién ha recogido y tabulado los datos. Todos tenemos incentivos en hacer que los datos cuenten la historia que nos interese. Los expertos saben perfectamente cómo esconder lo que no les interesa que se sepa. Pregunta de dónde vienen los datos. No es lo mismo “un estudio preparado por la Oficina del Congreso de EE.UU.” que “entrevistas realizadas por El Gran Periódico de la Verdad”.

Ya se sabe: “Las estadísticas son como las minifaldas: te dan algunas ideas, pero esconden lo más importante” (Ebbe Skovdahl).

¿Cuáles son las tuyas? (Especialmente espero comentarios de Mario López de Ávila y de Joan Sanfeliu).